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Cómo lograr que tu cocina sea la más cómoda del mundo: el poder de la ergonomía

Cómo lograr que tu cocina sea la más cómoda del mundo: el poder de la ergonomía

Vas. El ajo. Vuelves. La cebolla. Vuelves a ir. Rodilla al suelo para sacar la perola. Tres cacharros fuera hasta que logras encontrarla. Recoges todo. Levaaaaantate. Enciendes la placa. Sacas la tabla de cortar. Cuidado no tires nada. Otra vuelta. El aceite. No llegas. Coges la banqueta. Casi te matas. Te secas el sudor y echas el aceite a la perola. ¡Arghhhhhh!

La ventaja de este lío es que gastas más calorías cocinando que en una sesión en el gimnasio, pero aún y todo… no es plan. ¡Dónde esté una cocina organizada que se quite todo lo demás! Por eso en Antalia nos encanta diseñar cocinas funcionales que te hagan el día a día sencillo y, sobretodo, que no te provoquen dolores de espalda, riñones, brazos y demás extremidades. Además, la practicidad no está en absoluto reñida con la belleza: una cocina puede ser a un mismo tiempo bonita y cómoda. Por ello, hoy queremos darte algunas pautas a tener en cuenta para lograr que tu cocina sea ergonómica.

En el camino de la ergonomía hemos avanzado enormemente. Se multiplican las soluciones para conseguir reducir los movimientos, hacerlos más sencillos y respetuosos con nuestro cuerpo y lograr que los alimentos y accesorios de nuestra cocina estén siempre ordenados y al alcance de la mano aprovechando al máximo el espacio.

Para conseguir un resultado óptimo, es esencial personalizar cada cocina y diseñarla siempre pensando en el uso que su dueño o dueña le vaya a dar. Tu cocina debe estar hecha a tu semejanza. Porque es para ti y tú vas a ser quién la disfrute. O en el peor de los casos… quien la sufra. Si mides dos metros, necesitas como agua de mayo un espacio de trabajo a una altura adecuada para ti. Además, es esencial proyectar la cocina facilitando y minimizando los desplazamientos que haya que hacer entre las diferentes áreas de trabajo. Para ello, es preciso estudiar la actividad habitual y diseñar en consecuencia, porque la correcta organización del espacio es la clave para que nuestra cocina sea funcional y ergonómica.

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Los interiores de los cajones han evolucionado de un modo sorprendente. Antes eran un saco sin fondo donde se perdía todo. Hoy, la oferta de cajones es amplísima con una gran cantidad de soluciones imaginativas. Por ejemplo, las columnas extraíbles: con una única apertura tienes acceso a todos los elementos que quieras. Para los muebles bajos, Antalia apuesta por una gran multitud de sistemas de cajón con extracción total que permiten una amplia visión de todos los espacios y facilitan una distribución inteligente.

Además, poco a poco, estamos perdiendo el miedo a mostrar los utensilios para cocinar y hemos descubierto su poder estético. Causan furor las barras exteriores en las que colgar los útiles de cocina: son bonitas y prácticas. Ni siquiera tienes que abrir un cajón para alcanzar el objeto que deseas.

¿Y qué decir del Sistema Cubos? Con este innovador concepto logramos incorporar estanterías en nuestra cocina de manera que rápidamente vemos el producto que queremos coger y, sin abrir puerta alguna, lo tenemos en un segundo en nuestras manos.

Los herrajes de ahora son de otro mundo. ¿Recuerdas los de antes? Solían ser duros, ruidosos e incluso algunos sin tope, hasta el punto de que te encontrabas con el cajón en el suelo si te pasabas de fuerza. Ahora los herrajes se deslizan con suavidad, cuentan con topes que facilitan que las puertas de los armarios queden abiertas en distintas posiciones, no hacen ruido alguno y son una gozada. Además, presentan distintos sistemas de apertura para facilitar la accesibilidad de forma natural: abatible, oblicua, paralela, plegable

Y lo mejor de todo, es que esto va a más. El objetivo es seguir investigando y descubriendo nuevos usos de accesorios que transformen lo que antes era un mueble o una puerta en un producto ergonómico. La meta final es aprovechar el espacio, reducir los movimientos, bajar la intensidad del esfuerzo y eliminar aquellas posturas que nos hagan daño. Y de momento, ya son muchas las metas volantes que hemos cruzado.

Así que ya lo sabes… Si vas a comprarte una cocina, ten muy en cuenta estos consejos. ¡Tu cuerpo y tu mente lo agradecerán a diario!

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